Posteado por: aliciaenelpaisdelasmascarillas | marzo 16, 2010

¿Alcanzará el zapatismo una verdadera reforma? ¿Será posible lograr algún tipo de cambio significativo?

¿Alcanzará el zapatismo una verdadera reforma? ¿Será posible lograr algún tipo de cambio significativo?

En el mundo del derecho, un mundo bastante alejado del ciudadano de a pie, se discute con vehemencia si el derecho cumple una función transformadora de las estructuras sociales, o si, por el contrario, tiene una función conservadora de las estructuras ya existentes. El debate no es de poca monta, puesto que determina la concepción del derecho como un agente activo o pasivo en la sociedad. Sin embargo creo que este debate tiene algo de inocuo. En condiciones ideales, una norma cualquiera estipula un comportamiento determinado, y en tanto que ésta norma es jurídica y acarrea algún tipo de sanción va a moldear el comportamiento de los individuos con el fin de evitar la violación de la regla y sus consecuencias. Esto es en condiciones ideales, por supuesto. Entran a jugar, entonces toda una serie de variables como si la norma es eficaz y existe la capacidad estatal para hacerla cumplir, entre otras. Pero el debate no debe ser si el derecho es transformador o no; el derecho indudablemente tiene este potencial, pero depende de una serie de variables que este potencial se cumpla.

Pues bien, dentro de este abanico de posibilidades existe una que tiene especial importancia: el contenido del derecho mismo. Se ha establecido que el derecho tiene potencial transformador, pero si su contenido no son más que disposiciones que recrean el orden existente este potencial jamás se alcanzará. Se torna entonces fundamental la definición de qué es derecho y que no para alcanzar el potencial transformador.

Ahora, la definición de lo que es o no derecho pasa directamente por los congresos, y de esa forma está ligada a la voluntad política. Si no existe voluntad política para generar un derecho que transforme, esto no se logrará. Es ese precisamente el caso de los indígenas en México: el congreso mexicano no ha tenido una voluntad real para producir derecho para cambiar la situación intolerable de miseria, discriminación y aislamiento de las comunidades indígenas mexicanas. Este órgano legislativo podrá haber promulgado una que otra disposición, pero estas quedan en el aire y no se ha hecho un verdadero esfuerzo legislativo completo y ordenado para remediar la situación.

Sub-Comandante Marcos

Es frente a este panorama que surge el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). En primer lugar, nace como una respuesta al olvido y la indiferencia oficial, como resultado de la rabia, de la indignación que causa la marginalización y la pobreza. Pero en segundo lugar, aparece como un actor que daba esperanzas y permitía siquiera concebir un cambio en la realidad; y en efecto, lo han logrado. La razón de sus logros se trata del poder político que obtuvo el EZLN. Como consecuencia de la estructura política actual, el congreso –aquel que determina lo que es derecho- actúa de una u otra forma en función de las presiones que los diferentes actores sociales realizan a través de su poder político. Si no existe un actor social fuerte que ejerza suficiente presión sobre los legisladores, y en general sobre la opinión pública, para mejorar la situación de los indígenas es de esperar que nada suceda.

Es ahí donde tiene una gran importancia la labor del EZLN. Este movimiento se ha constituido como un actor social relevante, que tiene reconocimiento entre la población y detenta un cierto poder político en México. Es gracias a esto que el tema indígena ha ganado un lugar dentro de la agenda política mexicana. Sin embargo, todo parece indicar que el EZLN todavía no ha logrado ejercer la presión suficiente: aunque el tema se discute, éste no ha sido tomado en serio por el Estado mexicano y no existe verdadera voluntad para una solución. Prueba de esto son los acuerdos de San Andrés del año 1996, en donde, luego de haber realizado una negociación exitosa con el EZLN, el congreso y gobierno mexicanos tiraron todo al trasto y salieron con algo menos que un chorro de babas. El EZLN no ha logrado aún un nivel de presión suficiente, pero es posible que nunca lo haga; después de todo, las discrepancias son abismales. En palabras de Hollman Morris, “mientras que nuestros indígenas siempre conjugan en nosotros, el capitalismo siempre conjuga en ‘yo’. Ahí hay una diferencia de visión sobre la vida misma”.

The MadHatter – Alejandro Abisambra

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: